El mármol es un material muy apreciado en la construcción y en la decoración de las viviendas. Su aplicación dentro de los hogares se está extendiendo de manera asombrosa a todas las estancias. Desde la cocina al baño, pasando por el salón y los dormitorios, esta roca se utiliza en la fabricación de suelos, muebles, escaleras, encimeras, paredes e, incluso, sanitarios.
En el mundo de la decoración, podríamos estipular varias clases de mármol. Así pues, tendríamos por un lado el pulido, de aspecto brillante y muy liso, que es muy resistente gracias a la técnica de abrasión que se le aplica, pero es más vulnerable a líquidos de carácter ácido. Hay que tener cuidado porque resulta resbaladizo en suelos. Por norma general, tras el pulido, se suele aplicar un barniz para que esté protegido. Por otro lado, tendríamos el mármol apomazado, que ofrece un tacto liso pero exento de brillo, es decir, mate. Este último es el indicado en zonas exteriores porque evita los resbalones, agarrándose bien a las suelas.
No hace falta ser dueño de un palacio o de una mansión para disfrutar del mármol. Muchos piensan que se trata de un material exclusivo para personas de altos ingresos, pero en realidad, es más asequible de lo que la mayoría piensa. El diseño se deja contagiar por las formas sugerentes de la piedra e imprime a los rincones de nuestra vivienda clase y distinción. En los tiempos que corren, las tendencias se encaminan hacia el minimalismo y los aires clásicos, por lo que las tallas de esta roca visten de modernidad a la casa.
Muchas veces, la imaginación crea combinaciones asombrosas llenas de elegancia. Si se dispone, por ejemplo, de un loft o de una casa de dos pisos, podemos encargar la fabricación de una escalera con peldaños de mármol. Para crear un efecto bonito y personalizarlo, unas cenefas esculpidas en la parte frontal de cada peldaño, quedarán magníficas.
Estas tallas en mármol pueden aplicarse también en otras zonas de la casa que queramos resaltar, como, por ejemplo, los marcos de una puerta que dé entrada a una parte importante de la casa, como el salón. También pueden realizarse cenefas en las paredes del baño, rodeando el espejo o en el borde la bañera y del lavabo. Si disponemos de una chimenea, también podemos combinar la piedra con metal e incluso optar por la mezcla de colores y efectos ópticos.
Existe un destino para el mármol verdaderamente histórico: el arte funerario. Desde tiempos inmemoriales, las grandes casas aristócratas, los ricos mecenas, la nobleza de todos los siglos y las diferentes monarquías han elegido mármol para levantar mausoleos, ángeles tristes y demás esculturas durmientes del cementerio. La excentricidad de muchos de estos adinerados ha convertido tumbas y sarcófagos en auténticas obras de arte, unas exquisitas, otras, demasiado recargadas.






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